Que mejor que el blog para volcar esos sentimientos de impotencia que a veces sentimos, sobre todo cuando sabemos que tenemos la razón y que por unos tecnicismos legales somos víctimas de las grandes empresas todopoderosas. El 23 de mayo pasado solicité un servicio que estaba promocionando Telefónica O2 (República Checa) para pequeñas empresas: un paquete de Internet VDSL + VoIP con 1000 minutos libres a prácticamente toda Europa. Como ya en la casa había un servicio de ellos anterior, me explican que tenían que cambiar el servicio a mi nombre, pero que como era en la misma dirección no podían ofertarme los precios de nuevo cliente. Estuve de acuerdo y firmamos los respectivos contratos para cambiar el servicio a mi nombre y activar el nuevo paquete. Tras varios días sin tener noticias de ellos me puse en contacto vía telefónica varias veces y no resolví nada. A finales de julio volví a dirigirme a la oficina comercial con el mismo señor con que había hecho los papeles. Me atendi...